“¿PASTORAS?” No se trata de machismo ni de empoderamiento de la mujer

“¿PASTORAS?” No se trata de machismo ni de empoderamiento de la mujer

Es una muy mala costumbre llamar o titular a la esposa del pastor, como “pastora”, no necesariamente la mujer de un hombre al casarse adquiere su profesión, título o conocimiento, si así fuera, la esposa de un juez sería jueza, la de un cirujano, la de un abogado, la esposa de un ingeniero, o la

Es una muy mala costumbre llamar o titular a la esposa del pastor, como “pastora”, no necesariamente la mujer de un hombre al casarse adquiere su profesión, título o conocimiento, si así fuera, la esposa de un juez sería jueza, la de un cirujano, la de un abogado, la esposa de un ingeniero, o la esposa de un Senador sería Senadora.

Por supuesto merece todo el respeto por ser la persona con más cercanía al Pastor, pero a no ser que tenga algún llamado específico de parte de Dios, es y debe ser llamada, la esposa del Pastor.

En el subtítulo aclaraba que no se trata ni de machismo, ni de el tan popular empoderamiento femenino, se trata de lo que dice la palabra de Dios (nuestra regla de fe)

Hoy han aparecido en el universo cristiano, no solo “pastoras” sino “apóstalas y profetas”, presiden congregaciones y predican a las masas, lo que es totalmente anti bíblico, no hay referencias en la fundación de la iglesia de Cristo, y en su historia tal cosa para la mujer.

Lo que no le quita importancia ni valor, al papel de la mujer en la iglesia, la mujer es fundamental como complemento del varón, tal que son pocos los ministerios que no requiera que el hombre sea casado, las mujeres desempeñan un amplio espectro espiritual dentro de las congregaciones, las más antiguas deben enseñar a las mujeres más jóvenes, pueden liderar las mujeres, los jóvenes, pueden ejercer el Diaconado, y colaborar con los siervos de Dios en todo:

“Las ancianas asimismo sean reverentes en su porte; no calumniadoras, no esclavas del vino, maestras del bien; que enseñen a las mujeres jóvenes a amar a sus maridos y a sus hijos, a ser prudentes, castas cuidadosas de su casa, buenas, sujetas a sus maridos, para que la Palabra de Dios no sea blasfemada” (Tito 2:3-5)

No dice la Escritura que enseñen escatología, teología u homilética, dice que les enseñen a ser esposas y madres, y agrega que se sujeten a sus maridos.

Aquí viene el dilema, a causa de que Eva cedió a la tentación primero, como causa de la maldición de Dios, desde el principio, quedó bajo la autoridad del hombre:

“…Y tu deseo será para tu marido, y el se enseñoreará de ti” (Génesis 3:16)

“Asimismo vosotras, mujeres, estad sujetas a vuestros maridos…” (1 Pedro 3:1)

“Pero quiero que sepáis que Cristo es la cabeza de todo varón, y el varón es la cabeza de la mujer…”( 1 Corintios 11:3)

“Las casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor; porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia….” (Efesios 5:22-23)

La caída de Eva produjo este orden de los roles, tanto en el hombre como en la mujer, si la mujer ejerce un ministerio como el de pastor, esta mujer estaría siendo la autoridad de la iglesia local, estaría sobre todos los varones de la congregación, inclusive su propio marido. (aunque también han aparecido “pastoras” solteras)

La Biblia es clara en este punto, muy clara y determinante:

“La mujer aprenda en silencio, con toda sujeción. Porque no permito a la mujer enseñar (a la iglesia), ni ejercer dominio sobre el hombre, sino estar en silencio.” (1 Timoteo 2:11-12)

Y enseguida aclara cual es el motivo:

“Porque Adán fue formado primero, después Eva, y Adán no fue engañado, sino que la mujer, siendo engañada, incurrió en transgresión.” (1 Timoteo 2:13-14)

Es un tema de Dios, no de machismo, o de desigualdad, Dios así lo estableció y agrega Pablo, cual es el rol de la mujer:

“Pero se salvará engendrando hijos, si permaneciere en fe, en amor y santificación, con modestia” (verso 15)

Y debo aclarar, que aquí la palabra “engendrar” no significa concebir, muchas mujeres inconversas pueden tener muchos hijos y perderse, se refiere a formar, educar, criar, a proyectarse en sus hijos como madre y esposa cristiana, lo que da a entender que no necesita ser “pastora”, “profeta”, “misionera” o “evangelista”, su lugar es al lado del esposo, complementándolo, siendo madre y esposa.

La mujer cuando se levanta como “cabeza” del hombre está desobedeciendo a Dios, lo que no le quita mérito a muchas mujeres, que se quedaron solas, o les tocó un hombre inútil o vago, y han salido a defenderse y a criar a sus hijos, pero esto es excepcional.

Es el caso de Débora, jueza de Israel, que Dios levanta en una situación en que los hombres se quedaron inútiles, y así y todo Débora aclara: “Yo Débora me levanté madre de Israel” (Jueces 5:7)

Y luego señalan a Raquel que fue pastora, pero no fue pastora de personas, lo fue de ovejas y cabras, y eso era común en oriente con las mujeres, y no tiene nada que ver con el sagrado ministerio de Pastor.

Además como conciliamos que un pastor u obispo, como requisitos, (inclusive los Diáconos) “deben saber gobernar su casa”, “a sus hijos”, “ser maridos de una sola mujer”, “apto para enseñar”, con una mujer como “pastora” que muchas veces ni está casada, ni sus maridos e hijos son creyentes.

por: Sergio Gebel

Originally posted 2024-02-03 10:44:01.

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