NO OS UNÁIS EN YUGO DESIGUAL CON LOS INCRÉDULOS

NO OS UNÁIS EN YUGO DESIGUAL CON LOS INCRÉDULOS

2ª Corintios 6:14-18 NVI «No formen yunta con los incrédulos. ¿Qué tienen en común la justicia y la maldad? ¿O qué comunión puede tener la luz con la oscuridad?, ¿Qué armonía tiene Cristo con el diablo? ¿Qué tiene en común un creyente con un incrédulo?, ¿En qué concuerdan el templo de Dios y los ídolos? Porque

2ª Corintios 6:14-18 NVI «No formen yunta con los incrédulos. ¿Qué tienen en común la justicia y la maldad? ¿O qué comunión puede tener la luz con la oscuridad?, ¿Qué armonía tiene Cristo con el diablo? ¿Qué tiene en común un creyente con un incrédulo?, ¿En qué concuerdan el templo de Dios y los ídolos? Porque nosotros somos templo del Dios viviente. Como él ha dicho: «Viviré con ellos y caminaré entre ellos. Yo seré su Dios, y ellos serán mi pueblo.» Por tanto, el Señor añade: «Salgan de en medio de ellos y apártense. No toquen nada impuro, y yo los recibiré.» «Yo seré un padre para ustedes, y ustedes serán mis hijos y mis hijas, dice el Señor Todopoderoso.»

2ª Corintios 6:14-18 NTV » No se asocien íntimamente con los que son incrédulos. ¿Cómo puede la justicia asociarse con la maldad? ¿Cómo puede la luz vivir con las tinieblas?, ¿Qué armonía puede haber entre Cristo y el diablo? ¿Cómo puede un creyente asociarse con un incrédulo?, ¿Y qué clase de unión puede haber entre el templo de Dios y los ídolos? Pues nosotros somos el templo del Dios viviente. Como dijo Dios: «Viviré en ellos y caminaré entre ellos. Yo seré su Dios, y ellos serán mi pueblo. Por lo tanto, salgan de entre los incrédulos y apártense de ellos, dice el SEÑOR. No toquen sus cosas inmundas, y yo los recibiré a ustedes. Y yo seré su Padre, y ustedes serán mis hijos e hijas, dice el SEÑOR Todopoderoso».

CONTEXTO Y LA INTENCIÓN ORIGINAL

En la iglesia de Corinto había falsos maestros que pusieron a la iglesia en contra de Pablo, que fue quien la fundó en sus viajes misioneros. Lo atacaron, crearon dudas sobre él, trataron de desprestigiarlo y desacreditarlo, y es por eso que Pablo, en esta carta, trata de defender su apostolado.

Y mientras se defiende Pablo le dice a la iglesia que no tengan relación con estos falsos maestros, con estos idólatras e incrédulos que los van a arrastrar espiritualmente.

Dicho esto, tiene una gran aplicación y exhortación muy estrecha en cuanto al noviazgo, relaciones íntimas y matrimonio. De hecho la propia palabra CÓNYUGE significa literalmente «compartir el mismo yugo con otra persona»

¿QUÉ ES UN YUGO?

Es un instrumento de madera en el cual se unen, por el cuello, mulas o bueyes para tirar de un arado o de un carro. Y para que el arado y el carro vaya adelante y cumpla su función, las mulas o los bueyes deben ir en la misma dirección, necesitan estar en armonía, con el mismo ritmo y la misma meta. Y Pablo utiliza el signo del yugo para recordar que una alianza entre personas debe ser igual para que sea fructífera y con éxito.

En el Antiguo Testamento (Deuteronomio 22 y Levítico 19), bajo la ley de Moisés, Dios le dio a Su pueblo una ley que tenía que ver con su principal actividad, que era la agricultura. No debían unir en yugo a 2 animales diferentes y desiguales; es decir, a un buey con un asno. El buey va con más fuerza, pero más lento que el asno. Además, según su ley, el buey es un animal limpio y puro, el asno, no (Deuteronomio 14). Con dicha unión, resultara imposible lograr el objetivo.

I.-MANDATO/ORDEN:

» NO OS UNÁIS EN YUGO DESIGUAL CON LOS INCRÉDULOS»

Os vais a dar cuenta por qué es necesario, urgente y vital renovar y transformar la mente para NO seguir la perversa corriente de este mundo, de esta sociedad que es totalmente opuesta a la verdad de Dios y a lo que ÉL nos manda en Su Palabra.

Mientras la corriente moderna de este mundo te dice que eres libre, que tienes y mereces probar, que tienes que cambiar cuantas veces hagan falta, que tienes que divertirte, que tienes que hacerlo todo y ya decidirás cuando toque decidir y tomar responsabilidad, que lo importante eres tú, tu felicidad y tu placer. Por el contrario, La Palabra de Dios te dice que estás ante la 2ª decisión más importante y trascendental de tu vida y que repercutirá en tu eternidad.

  • La 1ª, ¿Quién es y qué hago con Cristo y la Cruz?
  • La 2ª, ¿Quién será mi compañer@ de vida, con quien me casé, forme una familia?

La elección de la pareja es de vital importancia, porque la decisión va a marcar el resto de tu vida, y la Palabra de Dios nos da las direcciones, pautas, y órdenes a seguir antes de escoger al cónyuge, a la persona con la que vas a compartir un yugo.

NO ES QUE TE JUEGUES MUCHO, TE JUEGAS TODO

Todo creyente que contrae relación o matrimonio con una persona incrédula y fuera de la familia de Dios, puede estar seguro de que está actuando en contra de Su Voluntad, sea el motivo y la circunstancia que sea. Y es por eso que hay tantísimos divorcios en las iglesias, porque cuando eran jóvenes no prestaron atención a este mandamiento, donde Dios le ordenaba y advertía claramente.

Infelicidad, frustración, amargura, divorcio, embarazos no deseados vidas alejadas del propósito de Dios, depresión… Todo esto son algunas de las consecuencias posteriores de no obedecer este mandato de Dios.

Pero, como se vio en el Edén, el hombre natural y caído, solo trata de poner excusas ante Dios: » La mujer que me diste…». Mientas que la mujer le dijo a Dios «La serpiente…»

  • «Es que no hay jóvenes cristianos de mi edad en la iglesia.»
  • «Es una gran persona, tiene un gran corazón»
  • «Mi novio está de acuerdo con venir a la iglesia»
  • «Hay muchos matrimonios que empezaron así y funcionó y ahora van los 2 a la iglesia.»
  • «Yo sé que no va a ser estorbo ni tropiezo para mi vida espiritual»
  • «NO me voy a casar con él, es solo temporal»
  • «Él me dice que se va a convertir después de la boda»…

Tu NO tienes la capacidad de transformar la vida de las personas, tu NO puedes redimir o liberar a las personas de su estilo de vida, de sus vicios, de su mal carácter, eso solamente lo puede hacer Dios por medio de Cristo. TÚ NO puedes traer fe a esa persona, eso solo lo hace el Espíritu Santo, y por Gracia.

No busques a alguien que necesite ser cambiado, busca a alguien que ya lo fue. Si Dios no lo cambia, ¿Acaso vas a poder tú?

Eso, además de desobedecer a Dios, se llama «EVANGELIGAR».

Lo podemos definir como el irreverente acto de acercarse a una persona incrédula del sexo opuesto, con motivos de ligar o conseguir novio/a fingiendo estar interesado nada más en compartir el evangelio y cumplir con la Gran comisión.

NO ES LO MISMO EVANGELIZAR QUE EVANGELIGAR

Un ejemplo que NO debe servir como modelo.

A Fulano, quién era cristiano, le gustaba mucho sultana quien no lo era. Estaba enamorado de ella, pero Fulano conocía este pasaje de 2ª Corintios. Así que se le ocurrió un plan.

Fulano, estando en crisis, en plena contradicción existencial, pensó: «El problema es que no puedo andar con Sultana porque no es cristiana. Entonces si la evangelizo, si le predico para que sea cristiana y acepta, sí podré andar con ella. Esa es entonces la solución.» Y así hizo. Iba con su Biblia una y otra vez tras ella, predicándole infatigablemente como todo un testigo de Jehová –o bueno, si quieren como todo un Spurgeon– y, tras tanta perseverancia ¡Sultana se convirtió! Fulano y Sultana se hicieron novios, se casaron y vivieron felices para siempre.

Esta sociedad diría lo siguiente: Maravilloso, increíble, ha luchado, ha perseverado por lo que quiere, y lo ha conseguido. NO. Simplemente ha desobedecido, ha tentado a Dios, y habría que ver si Sultana se convirtió al evangelio o a Fulano. Que Dios haya tenido gracia no quita que Fulano le haya desobedecido y haya actuado en contra de su voluntad

En el mundo, en esta sociedad tan progresista y liberal, ya NO se usa el concepto de mantenerse íntegro y puro hasta el matrimonio. Eso suena muy lejano, suena ridículo. Y si te haces uno/a con un no creyente, habrán costumbres muy separadas y alejadas. Lo que Dios establece sonará cada vez más alejado de la realidad de este mundo.

Recordemos que uno de los problemas del pueblo de Israel, a lo largo de su historia, fue que al mantenerse viviendo alrededor de las tribus paganas que estaban en Canaán, terminaron adoptando sus costumbres, porque es mucho más fácil ser influenciado que ser influyente. Se casaban con paganas idolatras, y al final cedían y terminaban adorando a sus falsos dioses y dándoles la espalda al Dios verdadero que los liberó y rescató.

Un EJEMPLO: imagina que un agente de la ley, un Policía sale a diario a cenar, a pasear con un asesino o un traficante de drogas… Es imposible, es improcedente. Hay que ser tajantes, máxime con el relativismo de esta cultura, donde todo vale mientras te guste o cause placer.

II.- MOTIVOS/RAZONES

El Apóstol Pablo nos da 5 preguntas retóricas para hacernos ver y entender que NO tenemos nada en común y que hay una diferencia abismal entre el reino de Cristo y el reino de Satanás.

  • ¿Qué tienen en común la justicia y la maldad? Nosotros somos declarados justos, por la justicia de Cristo. Ellos actúan de acuerdo a la carne, el mundo y el diablo (Efesios 2:1-3), mientras que nosotros tratamos de agradar a Dios con nuestras vidas obedientes.
  • ¿O qué comunión puede tener la luz con la oscuridad? Es imposible que la luz y las tinieblas se unan; o domina una, o domina la otra. Nosotros NO andamos en tinieblas, sino que proyectamos a este oscuro mundo, la Luz de Cristo. Somos luminares en esta oscura y depravada sociedad.
  • ¿Qué armonía tiene Cristo con el diablo? Aquí están los 2 capitanes generales de los 2 reinos espirituales. Satanás le dijo a Jesús en el desierto que se postrara delante de él, y tres años más tarde Jesús dice Colosenses 2:15 que Jesús lo despojó, lo humilló y lo avergonzó en la cruz del Calvario. Hoy nosotros, todos y cada uno de nosotros, sigue y sirve a uno de ellos: Cristo o Satanás. No hay camino intermedio.
  • ¿Qué tiene en común un creyente con un incrédulo? Un cristiano es un embajador del Reino de Dios aquí en la tierra. Ellos aman este mundo, nosotros ni somos de este mundo, ni lo amamos. Nosotros tenemos fe, ellos no.

¿En qué concuerdan el templo de Dios y los ídolos? En nosotros mora y habita el Espíritu Santo para hacernos más como Jesús, y es ilógico unirnos y hacernos uno con ídolos.

Para Dios, solamente hay dos clases de personas:

  • Hijos de Dios, adoptados en su familia (Juan 1:12), o hijos de Satanás (Juan 8:46, Efesios 2)
  • Los que se guían por el Espíritu Santo para glorificar a Dios o los que viven con sus instintos y pasiones para satisfacerse
  • Los que siguen la verdad o los que son hijos de la mentira
  • Los que andan en luz, o los que andan en tinieblas (Efesios 5:8)
  • Los que han sido regenerados y nacidos de nuevo, o los que están muertos espiritualmente y son enemigos de Dios
  • Los creyentes y los incrédulos son pueblos o reinos diferentes, con leyes diferentes, amos y señores diferentes, metas y caminos diferentes, y, por supuesto, destinos diferentes.

¿CÓMO UN HIJO DE DIOS PUEDE UNIRSE Y SER UNA SOLA CARNE CON ALGUIEN QUE RECHAZA, QUE NO RECONOCE Y QUE NO SE SOMETE A DIOS?

Un hijo de Dios, adoptado en la familia de los redimidos, y alguien que pertenece al sistema que se opone a Dios y que está bajo el control del enemigo de Dios, NO deberían unirse y ser uno para intentar lograr la realización de los objetivos, metas y propósitos de sus vidas. Es inviable. ¿Qué piensa uno y el otro de Dios, de Cristo, de la Cruz, de la Resurrección, de la Biblia, de los valores, del matrimonio, de la educación a los hijos? Habrá diferencias, discrepancias, y a largo plazo esta dinámica terminará siendo muy destructiva para la relación

NO se trata de que te aísles y no tengas relación social alguna, pues la misma Biblia te dice que los evangelices, que seas luz y testimonio delante de ellos, que testifiques y que Dios se glorificado ante ellos; pero sabiendo quién eres (un hijo de Dios rescatado por Gracia) y cuál es tu propósito (glorificar a Dios). Dios te ha salvado y te ha dejado en la tierra, y eso es por algo.

Pero SÍ se trata de que no de unas en una unión íntima en yugo porque eso va a influir en la decisión y en los resultados de todo lo que hagas y, por supuesto, eso afectará, perjudicará y dañará tu relación con Dios.

LO QUE PABLO ESTÁ TRATANDO CON ESTOS VERSÍCULOS ES EVITAR LA UNIÓN DE 2 COSAS ESPIRITUALMENTE INCOMPATIBLES Y OPUESTAS.

¿Qué puede pasar si te unes con un incrédulo, con un ateo, con un no creyente? Hay cosas que son incompatibles por naturaleza y NO se pueden asociar ni unir provechosamente. Es imposible que la pureza y santidad cristiana, y la inmoralidad pagana formen juntas una yunta.

El yugo desigual trae como consecuencia lo siguiente:

  • 1- Te puedes corromper: «No erréis; las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres.» 1 Corintios 15:33
  • 2- Es muy probable que asumas sus costumbres: «para que no os mezcléis con estas naciones que han quedado con vosotros, ni hagáis mención ni juréis por el nombre de sus dioses, ni los sirváis, ni os inclinéis a ellos.» Josué 23:7
  • 3- Tu corazón se pervierte, como se pervirtió el del hombre más sabio de la Biblia, quién compuso Proverbios, Eclesiastés y Cantares: «Pero el rey Salomón amó, además de la hija de Faraón, a muchas mujeres extranjeras; a las de Moab, a las de Amón, a las de Edom, a las de Sidón, y a las heteas; gentes de las cuales Jehová había dicho a los hijos de Israel: No os llegaréis a ellas, ni ellas se llegarán a vosotros; porque ciertamente harán inclinar vuestros corazones tras sus dioses. A éstas, pues, se juntó Salomón con amor. 3 Y tuvo setecientas mujeres reinas y trescientas concubinas; y sus mujeres desviaron su corazón.» 1 Reyes 11:1-3
  • 4- Dios quiere que ellos se conviertan a ti y no al revés: «Por tanto, así dijo Jehová: Si te convirtieres, yo te restauraré, y delante de mí estarás; y si entresacares lo precioso de lo vil, serás como mi boca. Conviértanse ellos a ti, y tú no te conviertas a ellos.» Jeremías 15:19
  • 5- Cuidado con el mal consejo: Salmos 1:1 «BIENAVENTURADO el varón que no anduvo en consejo de malos, Ni estuvo en camino de pecadores, Ni en silla de escarnecedores se ha sentado;».

Un EJEMPLO: Pastor, ¿Puedo ir de fiesta?, Sí. ¿Puedo tomar alcohol? Sí puedes. ¿Puedo tener novio y relaciones sexuales? Por supuesto, poder claro que puedes. Bueno pastor, y ¿Qué no puedo hacer? Pues mira hija, no puedes entrar al Cielo, porque si haces eso, demuestras que aún no has nacido de nuevo, que no has entregado tu vida al Señor

III.- LAS PROMESAS

«Y Yo los recibiré. Yo seré un Padre para ustedes, y ustedes serán mis hijos y mis hijas»

Tus obras, tus acciones, tus decisiones, tu santidad, tu consagración y tu obediencia NO hará que seas salvo, que seas un hijo/a de Dios, pero SÍ evidenciará realmente si tu fe es genuina y verdadera, si eres hijo de Dios o no.

La salvación es por Gracia (un regalo) que se obtiene por la fe, pero esa fe hará que obedezcan, y que quieras y anheles esa relación con tu Padre celestial.

Cuando tú aceptas a Cristo, ÉL es el Señor de tu vida y ÉL, y no tú, gobierna cada área y cada decisión de tu. ÉL desea una relación cercana, íntima y que seamos sus hijos. Yo tengo 3 hijos, y quiero jugar con ellos, pasar tiempo con ellos, y que ellos me obedezcan; no por placer, sino porque tengo más experiencia y sabiduría en la vida que ellos, y si me obedecen, les puedo ahorrar muchos problemas. Cuánto más nuestro Padre, nuestro Dios.

Mira lo que Jesús nos dice en Mateo 11:28-30. Es el Yugo de Cristo.

«Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.»

Jesús, como el buey de la ilustración del yugo, determina nuestra carga, ritmo y camino, y nosotros nos sometemos a Su liderazgo. Por medio de Su yugo, podemos sentir Su compañía, Su guía, Su dirección, Su trato, Su intima comunión. Su Yugo nos da reposo y descanso. Obedecer a Jesús es paz y reposo para nosotros mismos, lejos de ser una ardua carga

CONCLUSIÓN

¿QUÉ HACER?

ESPERAR, y sobre todo, CONFIAR en Dios. ÉL nos ha dado argumentos y razones de sobras para confiar en ÉL, para creer que el soberano, en su cuidado providencial, pondrá a un hijo o una hijo o hija de Dios en neutra vida para que sea quien nos acompañe en nuestra vida que glorificará al Señor.

Mateo 6:33: “Buscad primeramente el reino de Dios y su justicia y todas las otras cosas os serán añadidas”. Espera y dale prioridad A ÉL, que EL se va a encargar de todo.

La Biblia nos lo avisa constantemente también dice: “No se dejen engañar: ‘Las malas compañías corrompen las buenas costumbres’”. (1 Corintios 15:33). Tener cualquier tipo de relación íntima con un incrédulo puede convertirse rápidamente en un obstáculo para su caminar con Cristo.

Ejemplo bíblico: Job lo acaba de perder absolutamente todo; sus posesiones, sus hijos, sus riquezas, su comodidad, su estabilidad… Él entendió perfectamente que Dios es Soberano, pero su mujer NO.

Job 2:9-10 «Su esposa le dijo: «¿Todavía intentas conservar tu integridad? Maldice a Dios y muérete». Sin embargo, Job contestó: «Hablas como una mujer necia. ¿Aceptaremos solo las cosas buenas que vienen de la mano de Dios y nunca lo malo?». A pesar de todo, Job NO dijo nada incorrecto.»

El matrimonio es un contrato de pacto de por vida entre Dios, un esposo y una esposa. El plan de Dios es que un hombre y una mujer se conviertan en «una sola carne» (Génesis 2:24), una relación tan íntima que uno literal y figurativamente se convierte en parte del otro. Dios odia y detesta el divorcio (Malaquías 2:16), así que NO te cases ni te unas con alguien

NO veáis esto como una orden difícil, sino más bien como el trato amoroso de vuestro padre amoroso que quiere lo mejor para vosotros. Quiere ahorraros lamentos, vidas destrozadas y muchos problemas. Y recordar, su carga es ligera, su yugo es fácil, porque ÉL va con nosotros.

  • Debéis saber quiénes sois, qué ha hecho Dios por vosotros a través de Cristo y cuál es la meta y propósito de vuestra vida.
  • Debéis saber que es un noviazgo bíblico, y la diferencia con un noviazgo mundano. Qué es un matrimonio bíblico, en comparación con uno mundano
  • Debéis saber que obedecer a Dios no es fácil, pero ÉL nos ha dejado su Verdad escrita, la Palabra de Dios para que nos guíe y alumbre nuestro caminar, y nos ha dado al Espíritu Santo para que nos ayude a obedecer, y nos ha proporcionado promesas.

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