Experimentos con bacterias que apuntan a un Diseñador inteligente

Experimentos con bacterias que apuntan a un Diseñador inteligente

Quizás al leer el título de este artículo has pensado: «¿Cómo es posible que un experimento apunte a la existencia de un Diseñador inteligente?», pues una idea muy común es que la ciencia se basa en explicaciones naturales y no puede refutar o afirmar la existencia de Dios. Sin embargo, aunque la ciencia siempre ha

Quizás al leer el título de este artículo has pensado: «¿Cómo es posible que un experimento apunte a la existencia de un Diseñador inteligente?», pues una idea muy común es que la ciencia se basa en explicaciones naturales y no puede refutar o afirmar la existencia de Dios. Sin embargo, aunque la ciencia siempre ha intentado explicar todo lo que existe mediante la observación y la experimentación, muchas veces la interpretación de los resultados no es realizada de forma objetiva.

Muchos científicos han sido educados bajo la premisa naturalista, que dice que solamente existe el mundo natural y material, por lo que cada resultado experimental es interpretado con base en ella. Tristemente, para muchos, un Diseñador inteligente no puede formar parte de la ecuación porque no encaja en la cosmovisión naturalista.

Pero interpretar todos los experimentos y resultados científicos solo con base en la cosmovisión naturalista implica cerrar los ojos a una realidad indiscutible: la belleza, el orden y el propósito de cada molécula, átomo, célula y secuencia genética muestran que la vida no pudo surgir por accidente.

Analogías de fenómenos

Ahora bien, antes de explicar cuáles son algunos de los experimentos que nos apuntan a la existencia de un Diseñador inteligente, quisiera hablarte de las analogías en el estudio científico. Dentro del mundo de la ciencia, es común comparar fenómenos conocidos con nuevos fenómenos para buscar similitudes, a fin de explicarlos y comprenderlos mejor. De esta forma, el entendimiento del nuevo fenómeno se hace más claro y se pueden entender los procesos que lo gobiernan.

La belleza, el orden y el propósito de cada molécula, átomo, célula y secuencia genética muestran que la vida no pudo surgir por accidente

 

Con esto en mente, quiero hablarte de dos experimentos científicos con bacterias, que son seres vivos muy pequeños pero sorprendentes por su complejidad y porque pueden encontrarse en cualquier lugar del planeta. Ambos experimentos nos apuntan a la existencia de un Diseñador inteligente, ya que evidencian fenómenos con complejidad y propósito que solo observamos en las creaciones humanas.

Así, al comparar el funcionamiento de estas células con las cosas creadas por el ser humano, es imposible no ver las similitudes, lo que nos apunta al hecho de que los seres vivos tuvieron que haber sido creados por un Ser inteligente. Veamos esos experimentos.

1. Bacterias como “pendrive”

El experimento

Uno de los experimentos más interesantes relacionado a bacterias fue publicado en el 2017 en la revista Nature, en el artículo «CRISPR-Cas encoding of a digital movie into the genomes of a population of living bacteria [Codificación CRISPR-Cas de una película digital en los genomas de una población de bacterias vivas]».

En este experimento, los investigadores insertaron contenido multimedia en el ADN de bacterias y luego lo decodificaron para poder visualizarlo. En otras palabras, ¡utilizaron bacterias como si fueran dispositivos digitales de almacenamiento!

Para entender este experimento, necesitas saber que todos los seres vivos almacenan su información genética en una molécula conocida como ADN. Igualmente, debes saber que el ADN se compone de cuatro «letras» químicas que representan las cuatro bases nitrogenadas: adenina (A), citosina (C), guanina (G) y timina (T). Estas bases se agrupan en pares y forman la estructura del ADN.

Cuando analizamos y estudiamos la creación de Dios, nos damos cuenta de que el Creador dejó Su firma en cada ser

 

En el experimento, los investigadores almacenaron una película digital en blanco y negro en las bacterias, que constaba de una serie de imágenes, cuyos píxeles fueron agrupados y convertidos en datos binarios (unos y ceros). Luego, esos datos se tradujeron en secuencias que pudieran ser insertadas en el ADN de las bacterias utilizando una técnica de ingeniería genética. Así, por ejemplo, un valor binario «00» correspondiente a un grupo de píxeles podía traducirse en la secuencia de ADN «AT», mientras que un valor binario «01» podría traducirse en «CG», y así sucesivamente. De esta manera, cada conjunto de datos binarios representaba una secuencia específica de ADN que podía ser sintetizada y luego incorporada en el ADN de las bacterias para transmitir el contenido multimedia, el cual posteriormente pudo ser decodificado con éxito.

Cómo apunta a un Diseñador inteligente

Pero ¿cómo este experimento puede apuntarnos a la existencia de un Diseñador inteligente? La respuesta es que evidencia y resalta que el ADN funciona como un código que almacena información. Un código similar al código binario, pero más complejo (porque en vez de funcionar con dos dígitos, funciona con cuatro), hasta el punto en que puedes traducir desde un lenguaje en código binario hasta un lenguaje de secuencias de ADN. Tal y como hicieron en el experimento que acabamos de ver.

¿Pero quién creó este código de cuatro letras presente en el ADN? Sabemos que los seres humanos crearon el código binario y han usado diferentes sistemas de numeración desde tiempos antiguos, por lo que es muy probable que un sistema de códigos de cuatro letras como el ADN también haya sido producto de la mente de un Ser inteligente.

Además, este experimento demuestra que el ADN tiene una capacidad para almacenar y transmitir información muy similar a la de los sistemas de computación, y no puede ser explicada solo por procesos naturales. La complejidad y precisión del código del ADN sugiere la existencia de un Diseñador inteligente detrás de su estructura. Solo alguien inteligente puede crear información y un código de cuatro letras para transmitirla.

2. Las bacterias eléctricas

El experimento

Otro experimento con bacterias que nos apunta a un Diseñador inteligente fue publicado en la revista PNAS en 2019, en el artículo «Electrically conductive bacterial nanowires produced by Shewanella oneidensis strain MR-1 and other microorganisms [Nanocables bacterianos eléctricamente conductivos producidos por la cepa MR-1 de Shewanella oeidensis y otros organismos]».

En este trabajo se demostró que algunas bacterias son capaces de generar electricidad al transportar electrones a través de una red de proteínas especiales que actúan como una especie de nanocables conductores. Estas bacterias utilizan estos nanocables para compartir electrones y otros metabolitos entre ellas, lo que les permite sobrevivir en condiciones difíciles y adaptarse a ambientes con pocos nutrientes.

Básicamente, el experimento se centró en entender cómo determinadas bacterias producen y utilizan nanocables bacterianos para transferir electrones. Una vez más, aquí se hace evidente que la complejidad y eficacia de esta red de conductores de electrones en las bacterias sugiere la existencia de un Diseñador inteligente detrás de la creación de estos microorganismos.

Cómo apunta a un Diseñador inteligente

Una forma fácil de ver cómo este experimento apunta a un Diseñador inteligente es comparando el funcionamiento de las bacterias eléctricas con los circuitos eléctricos diseñados por los seres humanos (en este caso, un ingeniero). Al hacerlo, se pueden ver varias similitudes que evidencian la acción de una mente inteligente.

Todo fue creado y diseñado por Dios, desde los organismos microscópicos hasta las grandes galaxias y estrellas

 

En un circuito eléctrico diseñado por un ingeniero se utilizan componentes como resistencias, condensadores e inductores para controlar el flujo de electricidad. De forma similar, en las bacterias eléctricas se utilizan componentes biológicos, como proteínas y enzimas, para controlar el flujo de electrones. Además, en un circuito eléctrico diseñado por un ingeniero, se utilizan fuentes de energía, como baterías o generadores, para proporcionar la electricidad necesaria para el funcionamiento del circuito. En las bacterias eléctricas, la energía necesaria proviene de moléculas específicas.

Realmente, esta complejidad que se observa en las bacterias eléctricas solo puede ser el resultado de una mente inteligente que diseñó y orquestó todo, así como un ingeniero habilidoso orquesta el funcionamiento de los circuitos eléctricos que vemos y usamos en nuestro día a día.

El Diseñador se hace evidente en Su creación

La complejidad funcional y la información presente en estas bacterias apuntan a que hay una mente creadora. ¡Y ni hablar de la información presente en organismos más complejos que una bacteria! Cuando analizamos y estudiamos la creación de Dios, nos damos cuenta de que el Creador dejó Su firma en cada ser.

Por eso Pablo escribe que en la creación se hacen evidentes los atributos de Dios (Ro 1:20). Se hace evidente que todo fue creado y diseñado por Él, desde los organismos microscópicos hasta las grandes galaxias y estrellas. Todo funciona de acuerdo a Su sabia Palabra, la cual sostiene todo. El Señor fundó la tierra y los cielos con sabiduría e inteligencia (Pr 3:19). Él es el Diseñador inteligente detrás de la complejidad de la vida.

Lo mejor de todo es que este gran Diseñador inteligente ha extendido Su mano misericordiosa y llena de gracia para que podamos recibir perdón y conocerlo por la eternidad. Él no solo es sabio, sino que además se ha acercado y revelado a nosotros en Jesús. En Él fueron creadas todas las cosas, tanto en los cielos como en la tierra, visibles e invisibles (Col 1:15), y en Él también encontramos salvación (Ro 5:1-2).

Por: Greysa Barrios -TGC

Alejandro Villegas
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