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Hosanna y Cristo Salva: El clásico más freak que tuvo el fútbol chileno

La Verdad Ahora
Escrito por La Verdad Ahora

El fútbol chileno tiene clásicos para todos los gustos: desde el Superclásico (Colo Colo vs. Universidad de Chile), pasando por el clásico universitario (Universidad Católica vs. Universidad de Chile), los clásicos regionales (Everton vs. Santiago Wanderers, Coquimbo Unido vs. Deportes La Serena), por los de la misma ciudad (Deportes Concepción vs. Fernández Vial), por los hoy inter-regionales (San Marcos de Arica vs. Deportes Iquique), y culminando con los clásicos inventados (Cobreloa vs. Cobresal, el del cobre).

Pero nunca más habrá un clásico tan freak en nuestro folklórico balompié nacional como este: Hosanna vs. Cristo Salva. Sí, el clásico de los clubes evangélicos que hizo vibrar a la Tercera División en la década de 2000.

HOSANNA, EL PIONERO

Por obra del pastor evangélico Italo Frigoli, el club Hosanna nació el 5 de noviembre de 1996. El primer técnico fue el ex delantero argentino y ochentero de clubes como Universidad de Chile, Everton y Rangers, Luis Alberto “Fiera” Ramos. La barra tuvo por nombre “Los de Arriba” -que aludía inversamente a “Los de Abajo”- y el cántico era “campeón, campeón, campeón hay uno solo, se llama Jesucristo, el único campeón”.

Asimismo, los jugadores, cuerpo técnico y dirigentes realizaban un culto antes de saltar a la cancha. Además, los futbolistas jamás decían garabatos ni menos reclamaban los cobros arbitrales. Incluso regalaban biblias a los adversarios.

Algo parecido sucedía con “Los de Arriba” (los hinchas), quienes acostumbraban a aplaudir al árbitro y a sus asistentes en medio de sus cánticos llenos de motivos bíblicos.

Y posiblemente con alguna ayuda divina, y sólo dos años después de su fundación, en 1998 Hosanna se consagró campeón de la Cuarta División del fútbol chileno tras cerrar el torneo con 50 puntos en 22 partidos.

EL PRIMER CLÁSICO

Aunque hemos hecho referencia al clásico bíblico entre Hosanna y Cristo Salva, lo cierto es que previo al nacimiento del duelo entre estos archirrivales “hermanos” el equipo de Frigoli (que hizo históricamente de local en La Pintana aunque también fue dueño de casa en Santa Laura) debió encarar otro clásico colateral.

En 1999, en la primera temporada de Hosanna en Tercera División, era costumbre que los clubes profesionales mantuvieran una filial jugando en dicha categoría. Así, en junio de ese año Hosanna se midió por la fecha 12 de la primera fase ante Universidad Católica B. Vale decir, evangélicos contra católicos. El resultado: goleada cruzada por 6-1.

Sin embargo, Hosanna se tomaría el desquite en la rueda siguiente al ganar como visita por 2-1. En aquella primera campaña, el equipo culminó en el puesto 12 entre 15 participantes de la zona norte.

EL CLÁSICO BÍBLICO COMIENZA A GESTARSE

Sin embargo, no todo era felicidad dentro Hosanna. La biblia y las enseñanzas de Cristo no impidieron que surgieran diferencias irreconciliables entre el pastor Frigoli y el “Fiera” Ramos.

Este problema derivó en que Ramos se alejara y fundara su propio club evangélico: Cristo Salva Cristo Viene, que debutó en la Cuarta División en la temporada 2000. Si bien el estreno en la categoría fue bueno con un tercer puesto, ello no fue suficiente para el ascenso que sí lograron Municipal Nogales y Manuela Figueroa.

El éxito vino un año después. En 2001, Cristo Salva jugó la semifinal por el ascenso ante el célebre Tricolor Municipal de Paine (conocido simplemente como “Tricolor de Paine”, institución que por muchos años cargó con las burlas asociadas a un equipo “más malo que”). Y consiguió subir a la Tercera División tras igualar 1-1 en la ida y golear 5-1 en la vuelta.

Ya con el pasaje asegurado, Cristo Salva jugó la final por el título contra Con Con National. Sin embargo, en el partido único que se jugó en Puente Alto, golearon los costeros por 5-2.

LLEGÓ LA HORA DE LA VERDAD

De esta manera, el campeonato de Tercera División 2002 vio nacer el clásico más freak en la historia del fútbol chileno: Hosanna y Cristo Salva inevitablemente se enfrentarían en la cancha.

Y apenas pasaron cuatro fechas para que se iniciara el breve historial de clásicos evangélicos. En abril de ese año, Cristo Salva fue el local y el resultado fue empate 2-2. Y dos meses después, en junio, Hosanna ganó en su casa por 3-1.

En paralelo, Hosanna seguía disputando el clásico evangélicos contra católicos: Triunfo ante la filial de la UC por 3-2 como locales y derrota 3-0 como forasteros en la ronda inicial; y en la segunda fase, derrota como visita 2-0 y caída 1-0 como local.

Asimismo, y con el estreno de Cristo Salva en Tercera, surgió otro clásico entre evangélicos contra católicos: El primero de ellos lo ganó Universidad Católica B en San Carlos de Apoquindo por 5-0, mientras que el nuevo cuadro del “Fiera” Ramos -que no logró acceder a la segunda etapa del campeonato- cayó en casa 1-0.

UN SOLO TRIUNFO DE CRISTO SALVA EN UN CLÁSICO

En la temporada estreno, Cristo Salva no pudo ganar ningún clásico. Ni el evangélico ni el evangélico contra católicos. Pero la maldición llegó a su fin con una boleta 4-1 contra Hosanna en mayo de 2003. En la ronda de las revanchas, se consiguió un empate 1-1. O sea, ese año se materializó una leve paternidad sobre el conjunto del pastor Frigoli.

Eso sí, cayó ante los cruzados por 3-1 en la primera parte del torneo, mientras que el la vuelta volvió a perder por la mínima.

La goleada a Hosanna, finalmente, sería el mayor logro en la historia de Cristo Salva: el club decidió no participar en el torneo de Tercera División 2004 por problemas económicos. Tampoco participó en el campeonato de Tercera División B, el nombre que un año antes comenzó a llevar la Cuarta División. Así, se acabó la historia de los clásicos evangélicos.

HOSANNA TOMA PROTAGONISMO ANTES DEL ABRUPTO FINAL

Con el fin de la participación de Cristo Salva en la Tercera División, Hosanna volvió a ser el exclusivo representante evangélico en la competencia. En el torneo de 2004, el cuadro de Frigoli se dio el gusto de mantener una paternidad religiosa contra la filial de Universidad Católica: victoria 2-2 en San Carlos y triunfo 2-0 en La Pintana.

Los mejores años de Hosanna, sin embargo, estaban por llegar. En el campeonato de 2005, El elenco que ese año dirigía Esaú Bravo se las ingenió para meterse en la liguilla final por el ascenso a la Primera B del fútbol chileno. El tercer lugar no fue suficiente para lograr la hazaña, que sí consiguió Curicó Unido. El otro equipo que superó a Hosanna fue Trasandino de Los Andes. Los que cerraron la liguilla fueron Iberia, San Antonio Unido y Municipal Iquique.

Una anécdota en plena liguilla: En La Pintana, el partido en que Hosanna recibió a Trasandino tuvo un ilustre visitante. Este fue el cantante estadounidense Marcos Witt, una eminencia mundial en la música evangélica. De un momento al otro, los hinchas se volcaron a fotografiarse con el astro internacional, ante la cara de pregunta de los hinchas de los “cóndores”, quienes no sabían quién era el requerido por los fanáticos locales.

Quedó el gustito y en 2006 Hosanna nuevamente fue protagonista. Esta vez, el equipo quedó a cargo de Marcelo Miranda y los jugadores lograron acceder por segunda vez consecutiva a la liguilla por el ascenso al fútbol profesional. Pero otra vez no se logró el sueño: cuartos, detrás de Instituto Nacional, Iberia y el campeón Municipal Iquique.

“No estábamos preparados para subir, pero nos instalamos en el cuarto lugar entre 47 clubes. Fue un gran año”, dijo Miranda a La Tercera en aquella ocasión.

La historia de Hosanna -y de los equipos evangélicos en el fútbol chileno- llegó a su fin en la temporada 2007, con una discreta participación. Tras problemas económicos, el club decidió restarse de la competencia y cerrar la cortina. El culto y la alabanza se despidieron del balompié nacional.

EL DATO: Si mencionamos a la filial de Universidad Católica, Hosanna también tuvo su propia filial. En efecto, Hosanna B compitió en el campeonato de la Tercera División B 2003 (el nuevo nombre de la Cuarta División a partir de ese año).

EL DATO 2: Algunos jugadores de Hosanna que también destacaron en el fútbol profesional fueron Álvaro Ormeño (ex Gimnnasia y Esgrima de La Plata, Colo Colo, Deportes Iquique), Juan Toloza (Unión San Felipe, Deportes Copiapó, Colo Colo, actualmente en Deportes Vallenar), y Leonardo Navarrete (Deportes Copiapó, Coquimbo Unido).

Fuente: mouse.latercera.com

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